En el caso de los gays en muchos casos parece ser por miedo a que les descubran ojos ajenos no deseados, por celos, envidia, falta de autoestima o simplemente con el deseo de suplantar a otros para observar sin ser observados.
1. Ante la duda, mejor verse por webcam. Hoy en día todo el mundo tiene dispositivos que permiten tanto el visionado directo como la grabación de vídeo. No hay excusa.
2. Si lo que te cuenta sobre su vida te huele a patraña, pregúntale sobre sus redes sociales y si te da largas investiga entonces por tu cuenta. Si tienes su número de teléfono o cuenta de Skype puedes tratar de buscarlo en Facebook también y analizar la veracidad de su historia.
El film y posterior reality de MTV ‘Catfish: Mentiras en la red’ descubre perfiles falsos en internet.
3. El buscador de imágenes de Google es fantástico para este tipo de dudas. Sobre todo cuando se sospecha de que están usando fotos de modelos que suelen aparecen en tumblr o pinterest.
4. Un chico con el que hables durante meses, que nunca quiera quedar, te pida fotos pero él no se muestre y se esconda… es sintomático de que algo raro pasa ahí. Si tampoco quiere poner cam o mandarte vídeos recientes mandándote un saludo o un beso, hay un 90% de posibilidades que estés hablando con alguien que no es quien dice ser.
5. Cuidado con el material que pasas, puede ser usado como reclamo para otros pobres incautos.
En el mundo real la gente también inventa vidas, cambiando su edad, su verdadero trabajo o sus orígenes, pero ahí ya no es tan complicado descubrirlos.
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