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Buscamos un intercambio sano y responsable de nuestras ideas, necesidades, compartir material, reforzar la relación entre todos los miembros, buscar un espacio donde realizar nuestras actividades en forma segura, convivir, apoyar e informarnos, sobre todo que haya una información y una didáctica para difundir y aclarar las dudas y conocer la amplitud de la Cultura Leather en Rosario, Santa Fe, República Argentina.
jueves, 24 de julio de 2014
ADORACIÓN FÍSICA DE UN AMO
ADORACIÓN DE PIES
En la mayor parte de las culturas, los pies son considerados no solo la parte inferior del hombre, sino que, al ser el sitio más cercano al piso, representa lo menos deseable de la anatomía, los pies son símbolo de lo más bajo y sucio.
Esto no funciona así en una relación de Dominio-sumisión, ya que el sumiso coloca a su Amo en un nivel superior al suyo. Esa superioridad es un simbolismo que concretiza mediante el acto de adorar sus pies.
Cuando lo hace, el sumiso no solo está proporcionando placer físico a su dueño, también está aceptando su condición de inferioridad, reconoce que su sitio está por debajo, y además, confirma que no hay ningún acto, por más humillante que parezca, que no esté dispuesto a realizar, con tal de ver a su Amo gozar.
La adoración de pies no es un simple acto erótico, sino que involucra expresiones y sentimientos profundos. En ese sentido, es más un ritual con un intenso contacto emocional que traspone la mera experiencia física. Las indicaciones para que la adoración de pies alcance un nivel de ritual son:
1. Para iniciar, el sumiso se coloca en una posición inferior, ya sea a menor altura o al final de las extremidades de su Amo. Procede a continuación a descalzarlo. Si su Amo así se lo permite, podrá colocar su calzado ante su nariz y aspirar el olor de su interior. Luego, sin quitar sus calcetines, colocara ambos pies sobre su cara aspirando así el olor impregnado en sus calcetines, hará esto hasta que su Amo le ordene que desnude sus pies. Este proceso siempre debe ser en silencio absoluto, con calma pero sin lentitud. Tratando que cada movimiento refleje devoción y entrega.
2. El sumiso toma los pies desnudos de su amo e inclinándose todo lo que le sea posible, los pone sobre su cabeza manteniéndolos así unos instantes, mientras que con los ojos cerrados se concentra y piensa en silencio en cosas como: “mi Amo me ha dado la oportunidad de acariciar su sagrados pies, estar físicamente bajo de ellos es un verdadero privilegio, pondré todo mi empeño para mostrarle cuanto lo admiro y lo respeto. Con mis caricias le diré que quiero estar bajo su voluntad, su fuerza y sus deseos, que estoy dispuesto a hacer cualquier cosa que él disfrute”.
3. La estructura del pie se compone de cuatro aéreas: empeine, planta, bordes y dedos, y en ese orden se acarician centímetro a centímetro. La adoración de los pies puede dividirse en cinco etapas.
a) Etapa de preparación. El sumiso sostiene entre sus manos el pie del Amo, mientras olfatea como un animal cada una de sus áreas, solo toca la piel con su nariz.
b) Etapa de reconocimiento. Primero, dando pequeños besos con los labios cerrados se acaricia el empeine y planta del pie, y a continuación, abriendo la boca, lentamente se va chupando centímetro a centímetro todo el pié (en esta etapa no se introducen los dedos en la boca, sino solo se acarician las yemas).
c) Etapa plena. Se chupan individualmente los dedos. Con la lengua bien mojada, como si se tratara de una brocha llena de pintura, se pasa a lo largo del empeine, por la planta y en medio de los dedos. Primero se chupan individualmente y finalmente se introducen todos juntos en la boca del sumiso.
d) Etapa intensa. Se alternan la succión húmeda con mordidas suaves en el talón, borde y planta teniendo cuidado de no lastimar la piel.
El sumiso debe de concentrarse en su labor sin dejar de monitorear las reacciones de su Amo, tratando de identificar sus áreas más sensibles y el tipo de caricias que más disfruta, para incrementar el placer de su Señor.
Una buena lamida de pies es como la interpretación de una sinfonía, en la que el orden, ritmo, cadencia, intensidad, pasión y entrega son fundamentales para obtener un buen resultado.
miércoles, 23 de julio de 2014
ORDENES NO VERBALES PARA LOS SUMISOS.
Las órdenes pueden ser verbales o no verbales, para éste último caso hay seis fundamentales que el sumiso debe manejar obligatoriamente.
ORDENES NO VERBALES BASICAS
ORDEN POSICION
Por default. Si no hay ninguna orden de por medio, el sumiso deberá de estar a gatas frente a su Amo, en silencio, totalmente desnudo y mirando al piso, atento las ordenes que se le den.
Una sola palmada Desde la posición anterior, el sumiso hace un giro de 360º, lentamente para que el Amo pueda revisarlo desde todos los ángulos. Hasta volver a quedar en la posición donde inició..
Dos palmadas seguidas A gatas, el sumiso gira 180°hasta quedar apuntando con su trasero hacia la dirección donde esté su Amo.
Luego, coloca la frente en el piso y con ambas manos se abre las nalgas, para que el Amo pueda inspeccionarle plenamente el culo.
Varios chasquidos con los dedos Estando a gatas frente al Amo, el sumiso gira 90°quedando colocado de perfil, a una distancia suficiente para que el Amo pueda colocar sus botas encima de su espalda. El objetivo es que descanse los pies usándolo como taburete
Golpear la pierna con una mano.
El sumiso se coloca en el regazo del Amo, poniendo el estómago sobre las piernas de su Amo. (posición para recibir nalgadas). En cada golpe recibido deberá repetir con voz fuerte: “soy un perro, usted es mi Amo”.
Da una patada en cualquier parte del cuerpo del sumiso. El sumiso se pone a lamer lentamente las botas del Amo.
Estas órdenes no verbales, pueden convertirse en verbales cuando el Amo las enuncia como: “orden numero X”.
Para que el sumiso llegue a dominar estas órdenes sin equivocarse, es necesario que su Amo lo adiestre durante varias sesiones, hasta que el dominado sea capaz de responder automáticamente a cada orden tanto verbal como no verbalmente.
El objetivo de este proceso es que desarrolle la capacidad de obedecer mecánicamente, así como reforzar en su inconsciente su instinto de obediencia.
Un sumiso avanzado no solo acepta las órdenes, castigos o prácticas que su Amo decida, sino que se muestra agradecido por recibirlos.
Luego que un sometido recibe bofetadas o nalgadas, el sumiso debe expresar su agradecimiento en forma verbal o no verbal, según las instrucciones que tenga, un ejemplo de estas últimas son, besar la mano que acaba de castigarlo o lamer sus botas, como una forma de decir: Viniendo de Usted, un castigo se convierte en privilegio.
El lenguaje oral o escrito que el sumiso use, invariablemente debe tener dos características.
La primera: autodegradación, lo cual implica aceptar y reconocer que ante su Amo, él es un ser humide, pequeño, de nulo valor, de calidad despreciable, incapaz, sin inteligencia, cuya única misión es servir a machos como su Dueño. Debe emplear los términos mas ofensivas y humillantes que conozca para referirse a si mismo, y estar siempre repitiendo que su única razón de ser es complacer a su Amo, ser usado cómo, dónde y para lo que él decida.
La segunda característica es, que al mismo tiempo debe de ensalzar el valor de su Amo, reiterar su grandeza, fortaleza, poder, inteligencia, masculinidad, su carácter dominante, su calidad de macho, de mega varón, la belleza de sus genitales, la exquisitez de sus aromas, su derecho a ser complacido, su estatus de Dueño y señor, etc.
jueves, 17 de julio de 2014
CONDUCTA DEL SUMISO
El siervo hablará a su Amo de Usted y le llamará: Amo, Señor o Dueño, o del modo que le sea ordenado.
Para recordarle que ante él es inferior, el Amo lo llamará; sumiso, siervo, perro, esclavo, abyecto, puto, mierda, escoria o cualquier otra denominación que decida.
Ante su Amo, el sumiso siempre se comportará respetuoso y atento a sus órdenes.
El sometido guardará permanente silencio. Solo podrá hablar si se le concede permiso.
En el chat:
Iniciará con una frase de saludo, y poniéndose a las órdenes de su Señor por si él desea entablar conversación.
Invariablemente pedirá permiso para hacer alguna pregunta, plantear algún asunto o retirarse de la conversación. Cualquier petición puede ser aprobada o denegada por su Señor y el sumiso acatará su voluntad.
En público:
No podrá mirar a su señor a la cara, mantendrá siempre la vista hacia el suelo.
Se mantendrá callado y solo responderás lo que él le pregunte
Nunca caminará a su lado, ni delante de él, siempre se mantendrá un paso atrás.
En privado:
A menos que reciba otra instrucción o permiso, ante él invariablemente permanecerá desnudo, de pié, inmóvil, en silencio y con la vista al suelo.
En cualquier caso, un buen siervo debe esforzarse para expresar verbal o físicamente la adoración que siente por su Amo, enalteciéndolo permanentemente; y para marcar las diferencias, al mismo tiempo se auto denigrará constantemente. Esta es una característica que distingue a los siervos excelentes de los simples buscadores de vergas
miércoles, 16 de julio de 2014
EL SUMISO
Un sumiso lleva en su interior un sentimiento secreto más poderoso que su razón. La sumisión puede ser también, socialmente un acto de rebeldía, de rechazo hacia las normas impuestas mayoritariamente. Un ejercicio de la libertad individual, ya que un dominado, es un individuo que haciendo uso de su libre albedrío, cede y entrega su voluntad en favor de alguien de su elección. Bajo esta perspectiva, no resulta ilógico afirmar que es también, el acto de Amor mas profundo que pueda haber entre dos individuos, al regalarse a si mismo para contribuir al placer de otro.
Ante su dominador, el dominado se auto concibe como hecho para satisfacer a su Amo, es capaz de experimentar un intenso goce mientras es sometido a prácticas que, para alguien “normal” resultarían sucias, humillantes y agresivas, pero para él son gozosas. De hecho, para un sumiso de este nivel, entre más fuera de lo usual sean las prácticas a que es sometido, mas excitantes y placenteras le resultan.
El sometido trata de colocar a su Dominador en un pedestal cada vez mas alto. Necesita sentir a su dueño cada vez mas fuerte, mas poderoso, mas inalcanzable. Esto lo lleva a considerarse a si mismo cada vez mas pequeño, menos valioso, mas nulo, hasta el grado de llegar a percibirse como un gramo de polvo, y a su Dueño como un dios. Cuando eso ocurre, entonces cada insulto recibido es una halago para él; cada castigo es un privilegio; cada orden recibida, una oportunidad de mostrar su adoración.
Obviamente esto es una apreciación de ambos, pero no por ello menos real ni menos importante. Todo esto ocurre a través de un proceso que no es sencillo y que generalmente requiere de varios meses, durante el cual ambos se van conociendo y adaptando. Poco a poco van desarrollando y dosificando las prácticas de sumisión, diversificando y aumentando en cada sesión el nivel de sometimiento.
Tanto la humillación como el castigo es relativo. Hay casos en los que son exclusivamente simbólicos y otros que pueden ser inconvenientes.
Aquí haremos un paréntesis para considerar que la sexualidad es parte de la vida de las personas, no es lo único que existe, sino un complemento con otros elementos como la familia, el trabajo, las relaciones sociales, el deporte etc. El límite que tiene un sumiso sobre su relación es que, por causa de sus prácticas se vean afectadas el resto de sus otras actividades.
Las relaciones de Dominio-sumisión siempre es consensuada aunque no siempre de forma explícita. Sin embargo existen relaciones en las que las prácticas no son totalmente seguras, y conllevan riesgos demasiado altos. Igual que en cualquier otro tipo de relación sexual, los participantes son igualmente corresponsables de las consecuencias.
En el sentido funcional un sumiso posee características conductuales, o competencias mediante las cuales puede comprobarse el grado de servilismo que posee. Para que un sometido pueda calificar con excelencia, debe haber desarrollado de manera eficiente las siguientes competencias:
a) Capacidad para adorar a su Dominador física, mental y espiritualmente.
b) Disposición para acatar y cumplir las órdenes que reciba.
c) Entrega para recibir humillaciones físicas, verbales o mentales.
d) Resistencia física y mental para soportar castigos.
e) Aceptación de la autoridad incuestionable de su dominador.
f) Aspiración de mejorar como sumiso día a día.
Al principio un sumiso puede estar muy dispuesto a representar su papel, pero estar sub entrenado para realizarlo, por lo tanto, un Amo no puede esperar que en la primera sesión el siervo desarrolle todas las competencias antes señaladas.
Puede ocurrir que algunas prácticas le resulte imposibles de obedecer o soportar. En esos casos, el sumiso puede pedir perdón y solicitar a su Amo que dicha orden o práctica le sea cambiada por otra. Esto no le exime que su Master le imponga un castigo extra, y prometa trabajar para llegar a cumplir en el futuro con esa práctica.
Una relación sadoservilista es una mezcla de sentimientos instintivos e inconscientes, y conductas voluntariamente aceptadas. Sin embargo, la dinámica del mundo sadoservilista solo puede ser comprendida cabalmente por alguien que haya experimentado alguna práctica de dominio y/o sumisión.
martes, 15 de julio de 2014
EL DOMINANTE.
Alguien que se considera superior a cualquier sumiso, que sabe que nació para mandar sobre ellos. Un dominante sabe que nació para ser servido. Y sabe también que el mundo está lleno de sumisos deseosos de servirlo.
En consonancia con los límites acordados. El dominador busca ser dueño absoluto de su dominado, de sus cuerpo, mente e incluso de su espíritu.
Puede imponer sobre ellos su voluntad. El Amo tiene puede hacer con un sumiso lo que se le antoje: lo puede usar, maltratar, insultar, humillar, castigar, violentar atar, subyugar, vejar, ensuciar, exhibir, prestar, prostituir, o cualquier otra cosa que le provoque placer, respetando siempre el acuerdo del nivel de Dominio-sumisión establecido entre ellos.
No existe un modo único para tratar a un sumiso, un buen dominador reconoce la naturaleza de cada uno de sus siervos, puede detectar su grado de entrega y de acuerdo a esta evolución, establecer un plan de entrenamiento tendiente a profundizar su sentido de humillación y entrega.
Todo sumiso trae cierto potencial de obediencia, pero un buen Amo es el que es capaz de conducir y estimularlo para que aumentar su nivel de servilismo, desarrollar su capacidad de obediencia, su resistencia a los castigos y humillaciones.
A pesar de ser el dueño de su sometido, un Amo es cuidadoso de él.
Especialmente evitando cualquier riesgo que afecte su salud. Aplicará siempre los castigos evitando situaciones que desequilibren irremediablemente su seguridad. Debe haber una absoluta y amplia comunicación entre ellos, para que ambos tengan total claridad de lo que pueden o no hacer durante una sesión. Lo ideal es que antes de ella, ambos establezcan un contrato de sumisión por escrito. En el anexo III puede consultarse un ejemplo.
Hay más sumisos que dominantes, porque es más difícil ser dominante.
Contrario a lo que piensa mucha gente, el dominante lleva la peor parte: el sumiso nada más se deja conducir, en cambio, el dominante tiene que pensar qué van a hacer, hacerlo y, además, asumir la responsabilidad del placer y la seguridad de ambos.
Casi siempre el Dominante es responsable de la educación de su sometido, de que cuente con elementos teóricos que faciliten la comprensión del tema, de resolver sus dudas, etc. Esto implica que debe de actualizarse él mismo, preparase a fondo. Un Amo tiene su stock mínimo de herramientas físicas para una buena sesión.
Una sesión de sumisión implica para un Amo un gran trabajo, desde elegir el mejor lugar y la hora mas apropiada. Un Amo experimentado no deja nada al azar. En su mente o por escrito tiene un guión para cada sesión. Establece una lista de requerimientos, según el nivel de sumisión de su siervo. Debe calcular necesidades de tiempo y económicas.
Y luego, durante la sesión, es el responsable de crear el ambiente. Él decide si hay silencio o música, cuando habla, cómo habla, que lenguaje usa en cada momento, qué preguntas hace al sumiso, incluso cuándo debe callar. Todo esto enfocado a generar la tensión y expectación necesaria en el sumiso.
Luego, al terminar debe de hacer un recuento de lo ocurrido, hacer una especie de reporte mental o escrito sobre lo que sucedió en la sesión, se pregunta que fue lo mejor, que estuvo menos bueno y como podría mejorar su siguiente evento. También elabora una suerte de evaluación integral del sumiso, del desarrollo de sus capacidades y debilidades, todo esto con el fin de ayudarle a mejorar su desempeño en siguientes sesiones.
domingo, 6 de julio de 2014
sábado, 5 de julio de 2014
jueves, 3 de julio de 2014
Mi sumiso ideal... y porque hago las cosas que hago
Pero estoy aquí otra vez. Mis deseos son profundos.
Deseo ver sufrir a un hombre. Obtengo mucho placer viendo a un hombre en una situación en la que no desea estar, en un lugar que lo asusta, sintiendo cosas que no le placen. Quiero ser la persona que lo pone allí.
Pero quiero que sea por su elección. Sí, puede que se necesite algo de persuasión, algo de guía, algo de reafirmación. Puede que sea necesario distraer un poco sus miedos con cosas como el afán por mostrar orgullo, deseo de complacer y placer en ver a un hombre que él desea en ese estado de dicha erótica.
La ironía de esto es que no quiero que un hombre me suplique por esto. Cuanto más lo quiere, más describe cuáles son sus necesidades y deseos, y más tiene encasillada su pequeña fantasía - menos deseo hacerla.
Quiero decir - cuanto más sumiso es un hombre, menos deseo dominarlo.
No me malentiendas. Algunas de mis mejores parejas han sido hombres profundamente sumisos - en el sentido de que ellos definitivamente sabían que eran sumisos y definitivamente se involucraron conmigo para investigar esos sentimientos. Pero no pusieron su agenda por sobre la mía. Y no se enfocaban en su pene o erección durante nuestro juego. Muy importante.
Me parece tan obviamente atrasada la forma en que piensan muchos sumisos. O es que buscan un tipo de dominación diferente al mío? Vienen a mí diciendo que soy todo lo que quieren, para después sentirse decepcionados cuando les informamos que no voy a seguir sus agendas y cumplir sus deseos.
Y las protestas que he recibido cuando he dicho esto anteriormente - aún hace varios años - . "La dominación masculina trata sobre dos personas disfrutando!" y "Ser un dómino no implica ser completamente egoísta!" y "Los sumisos tienen necesidades también - ignorar esas necesidades no es justo".
Y a eso respondo - nuevamente - que no estoy de acuerdo. Al principio, pensé que podía estar equivocado. Tal vez tengan razón. Tal vez soy simplemente demasiado egoísta. Tal vez necesito atender más a las necesidades de mi pareja.
Pero sabes qué? Así soy yo. Para mí, la dominación trata sobre la bestia dentro de mí que desea sumisión, desea ser complacido, y desea ver qué puede sacrificar un hombre para mi placer. Y el sacrificio significa exactamente eso. Y para mí, la dominación es una parte de una relación completa en la que sus necesidades son atendidas tanto como las mías. Sólo cuando el tiempo es mío, es realmente "mío".
La versión extrema de lo que rechazo en este artículo es esta actitud sumisa, "Amo que me fuercen a hacer las cosas que de todas maneras deseo hacer".
Cualquier hombre puede hacer eso. No quiero forzar a un hombre a hacer las cosas que desea hacer. Quiero doblegarlo hasta que haga las cosas que lo asustan, que lo hieren, y que lo dejan desamparado. Y quiero recompensarlo por eso, y cuidarlo después, y llorar porque lo hizo para mí. Quiero que me impresione y estar sobrecogido por lo que se atreve a hacer por mí. Quiero estar tan excitado por su valentía y por cuán endemoniadamente caliente parecía atado de esa forma que apenas pueda acabar lo que estoy haciendo por desear a ese hombre desesperadamente.
Para los hombres sumisos que sueñan noche tras noche con un hombre dominante, soñad con un cambio en los hombres que os haga hacer cosas que no os importa hacer.
Y esto no quiere decir las cosas que *queréis* ser "forzados" a hacer, esto significa cosas que no os importan ni positiva ni negativamente, o cosas que realmente os intimidan o asustan. No sobre aquellas cosas que os hacen excitar.
Hay un estado que no tiene precio ni puede definirse, que se alcanza cuando dos personas están conectadas juntas en este tipo de momentos.
No tiene nada que ver con el cuero o el látex. Tiene que ver con la comunicación y la pasión entre ellos, y el sacrificio del placer y deseos de una persona por los deseos de otra. Durante muchos años mientras jugaba, mi juego se limitaba a tomar el control y complacerme con mis propias maldades por un tiempo breve, y disfrutando todo sobre mi pareja a mi propio modo.
Y este era mi momento. El tenía su momento, nosotros teníamos nuestro momento. Pero este era mi momento para hacer lo que quería, y jugar el juego en la forma en que yo deseaba jugarlo. Cuando entro en esta dimensión, no lo hago por nosotros, lo hago por mí. Cuanto más puro son su devoción y sacrificio por mí, más valoro la experiencia, y más intensos son los sentimientos.
Todo lo que se sobre él y sus deseos está allí conmigo, y tengo la opción de complacerlo o aterrorizarlo. Y esa opción debe de ser mía. Para mí de eso se trata la dominación.
martes, 1 de julio de 2014
El credo del sumiso
No permitiré que me dañen o abusen de mí. Daré mi "regalo de sumisión" solamente a aquellos que puedan aceptarlo de forma responsable.
Seré respetuoso con otros sumisos y aprendices de sumiso y les ayudaré en lo que pueda a seguir una trayectoria correcta.
Seré honesto con Mi AMO, y le comunicaré con honradez mis necesidades, deseos, límites, y experiencias.
Nunca guardaré rencor hacia Mi AMO, sino tan sólo aceptar mi responsabilidad.
El convertirme en un buen sumiso es una aspiración desafiante y requiere práctica y perseverancia.
Seré respetuoso con Mi AMO, incluso cuando esté en desacuerdo con él, porque sé que todo lo que hace lo hace con la mejor intención e interés hacia mí.
lunes, 30 de junio de 2014
¿En que piensa un esclavo?
Por: colfax Muchos esclavos que comienzan en este mundillo creen que les basta abrir la boca o los cachetes del culo para ser considerados unos buenos esclavos. Que ser atados, escupidos, azotados o torturados les hace idóneos para ello.
Y es un error.
Porque ser esclavo es otra cosa.
Ser esclavo es aceptar que tu Amo tiene poder sobre ti. Que tus emociones, deseos, aficiones y gustos han de estar supeditados a los suyos. Que el puede aceptar tus limites pero eso no significa que pueda forzarte al máximo de los mismos.
Un esclavo puede suponer que su Amo lo tiene en exclusiva y que, ocasionalmente, lo compartirá con otros Amos.
Pero esa no es la función del esclavo.
El esclavo ha de saber obedecer a su Amo pero no solo de palabra sino de gestos, miradas o actitudes. Tu Amo puede cederte, compartirte, alquilarte, venderte, dejar que te usen en grupo, cruzarte con un animal, marcarte, tatuarte, someterte a humillaciones variadas, feminizarte...la lista de las cosas que te hace es interminable.
Y tú no puedes oponerte porque en el momento en que te sometes a un Amo lo debes aceptar.
Y entonces ¿que es lo que pasa por tu mente?
Lo primero es no saber exactamente como te has metido en este lío. Lo segundo es la incertidumbre, el miedo a no saber lo que te espera. Lo tercero es pensar en rebelarte y escapar...
Pero todo eso acaba en el momento en que tu Amo te folla por primera vez. Cuando sientes su polla en tu boca o culo, cuando se derrama en tu interior los miedos se desvanecen y comienza la verdadera esclavitud.
El esclavo ya solo piensa en su Amo. En hacer que sienta satisfacción por lo que te hace y que le ocasiones el máximo placer. Por el te entregas a todos sus caprichos. El esclavo piensa en satisfacer al máximo a su amo. No le importa lo que haga con su cuerpo siempre que su Amo disfrute con ello.
Que tu Amo desea entregarte a dos pollones que te revienten... acéptalo y disfruta con ello. Porque tu disfrute es el placer de tu Amo, pero tu sufrimiento también.
Que desea que un caballo te hunda su gran rabo en boca o culo...no lo pienses, abre bien tu ojete y déjate llevar.
Que te venda los ojos para que no puedas ver quien te folla por boca o culo...babea solo de pensarlo, tu Amo sabe que es lo mejor para ti.
El esclavo piensa eso y mucho mas mientras su Amo lo esta follando, pero lo que mas piensa es que esa follada es la primera de muchas y que de el, y solo de el depende que no acabe nunca.
O no será un buen esclavo.
jueves, 26 de junio de 2014
Momentos de un esclavo
Creo que el momento crucial en la vida de un esclavo es el momento en que, por fin, conoce en persona a su Amo.
Es el momento más deseado y el más temido. El más deseado porque ansiamos someternos a un Amo y el más temido porque no sabemos si le gustaremos.
miércoles, 25 de junio de 2014
Entrenamiento básico de un perro...
martes, 24 de junio de 2014
Rutina diaria de un esclavo
La mejor cualidad de un sumiso
No me malentiendas, no hay nada malo en eso. Pero, cuando pienso en mi sumiso ideal y cuáles son sus mejores cualidades, ninguna de estas cosas están muy arriba en la lista.
En realidad, todas estas son cosas bastante básicas - excepto por el dolor, parte de los ideales centrales de los sumisos son complacer a otros antes que a sí mismo. Te desafío a que encuentres muchos esclavos que no digan tener estas cualidades básicas.
Pero lo que realmente quiero saber es - cuáles son las cualidades excepcionales que tienes como sumiso? Esto es, qué cualidades tienes que harían que un dominante diga "guau" después de acabar contigo, y que haga que los hombres hagan cola para dominarte.
Las respuestas frecuentemente tienen que ver con destrezas sexuales o resistencia. "Soy muy bueno con mi lengua", "Puede mantener una erección durante mucho tiempo".
Aún, esta no es la dirección correcta. Para la fantasía sumisa masculina, el dómino ideal requiere este tipo de cosas dentro de sus capacidades.
Tiene la visión de que un Amo demanda las siguientes cosas de él:
1. Soportar el dolor, sufrimiento, bondage y humillación para excitarlo y
2. Soportar situaciones difíciles y
3. Toneladas de adoración corporal, sexo y trucos con la lengua.
Bájate de esa fantasía por un momento, ahora.
La verdad es que no hay nada malo con ninguna de estas cosas. En realidad, todas son cosas muy tentadoras. Y ciertamente no niego que yo me enciendo viendo a un hombre sufrir por mí. Pero su capacidad como sumiso se relaciona directamente con cuánto me enciendo con él. Y eso es lo que hace que quiera o no dominarlo otra vez.
Entonces cuál es la característica ideal que buscan las dóminos? Al menos, los dominós que piensan como yo? No, no es la devoción, lealtad, ansia de complacer o resistencia al dolor.
Es, simplemente, la habilidad de comprenderme, e intuición sobre lo que me hace vibrar.
Estoy especulando ahora, pero creo que los hombres sumisos, son, en su mayoría, orientados a las sensaciones, y la dómino de sus sueños, o de sus fantasías, está dirigida por sensaciones también. Esto es, la dominación es una serie de actos y reacciones principalmente basadas en cosas físicas, sensuales, sexuales y eróticas. El lo hace porque la excita (el acto); él lo soporta porque lo excita (el acto, el placer de el, o una combinación de ambos).
Yo sostengo que los dominós por naturaleza (esto es, lo hacemos porque lo sentimos interiormente, no sólo para complacer a alguien o por dinero) obtienen su satisfacción de aspectos un poco más emocionales, psicológicos, y un poco menos físicos.
No estoy diciendo que el aspecto físico no sea excitante - no digo esto en absoluto. Creo que podría compararse con el coito y la forma en que hombres y mujeres, típicamente, lo ven. Esto es, para los hombres, generalmente es más físico y relacionado con sensaciones; para las mujeres, generalmente está más vinculado con la combinación de EMOCIONES que rodean el aspecto físico. Y cuanto más se enrollan las emociones con el placer físico, más explosivo es.
Cuando pienso acerca de lo que la dominación me hace sentir, y comparto experiencias con mis dominós amigos, tendemos a volver una y otra vez a los estados emocionales, a los sentimientos interiores. Cuando hablamos de "Me hizo sentir...", hablamos de emociones.
Nuestras parejas sumisas, por otra parte, hablan, muy frecuentemente, de las sensaciones físicas asociadas con el acto.
Qué quiere decir esto?
Quiere decir que un sumiso debe pensar más allá de lo puramente físico para complacer verdaderamente a su pareja dominante haciendo que el sienta lo que desea sentir. Y esto va mucho más allá de las meras sensaciones - Hablo de lo que pasa por su mente.
Hablando con dominantes, he visto que frecuentemente nos sentimos más atraídos hacia los aspectos somáticos del sufrimiento y el dolor (y a que él lo tolerará por nosotros), y menos atraídos hacia el hecho de inflingirlo. (Recuerda que estoy hablando de hombres que se autoproclaman dentro de la dominación y la sumisión, no de sádicas categóricas que admiten abiertamente disfrutar el acto de inflingir dolor en sí mismo).
Ahora, si tomas eso en cuenta, y tu pareja dominante está lastimándote físicamente, cuál es tu rol, tu verdadero rol, si quieres complacerla?
En la literatura de dominación que he leído, o en las películas que veo, o en las sesiones con dóminos profesionales que he observado, el sumiso agradece a una y otra vez o puede que él hable sobre lo despreciable que es y cuánto lo merece, o puede que no haga nada excepto quejarse de dolor.
Creo que la fantasía masculina ha perpetuado la imagen de que el Amo que inflinge este dolor es de corazón cruel, y el sumiso actúa dentro de ese rol respondiendo de acuerdo a eso. En realidad, qué es lo que siente tu pareja dominante cuando hace esto?
Y como puedes seguir el juego dentro de su fantasía, no sólo de la tuya?
En imágenes de literatura de dominación que pienso que ha apelado más a las hombres (o cosas que he escrito que han recibido una impresionante respuesta positiva) se tiende a oponer la conexión emocional, la resistencia, y la adoración por el dominante aún a través del miedo. A nosotras las dómino nos GUSTA el miedo. Nos gusta mucho.
También nos gusta conectar emocionalmente con el hombre que torturamos.
Nueve de cada diez veces, apostaría, una dómino que tiende más a las emociones obtendrá mucho más de una escena en la que se inflinge dolor si su pareja no se lo agradece o le dice cuánto lo merece.
Sino cuando él hace algo como mirar a sus ojos y conectar con el. O decirle que le duele, pero que quiere soportarlo por el. O admitir su miedo, y preguntarle si el disfruta con su miedo. Si él apela a sus emociones, y no se limita a responder con las típicas y predecibles conductas de sumiso.
La conclusión es esta - el Amo de tus sueños y el dominante de la realidad probablemente obtienen diferentes cosas de la dominación. Y para que puedas atraerla, tienes que imaginarte exactamente qué es lo que el obtiene. Si es algo más emocional o psicológico, entonces tienes el desafío adicional de saber encontrar cómo generar esas emociones en el.
El problema con esto aparece cuando la fantasía del sumiso entra directamente en conflicto con la fantasía del dominante. No es algo tan simple como que alguien es el "golpeador" y alguien más es el "golpeado" (a menos que hablemos de gente 100% sádica). Si la fantasía del hombre es ser azotado por una dómino cruel y despiadado enfundado en latex, y la fantasía del hombre es tener un sumiso entregado y valiente que soporte su ira con miedo y devoción, puede que los dos no conecten cuando el diga, "Oh, Amo, azótame más! Soy un esclavo tan inútil!"
Además, podría no funcionar si el está arrullándolo, acariciando su pelo y diciéndole lo guapo que está cuando él está deseando que el lo maltrate, abofetee y lo obligue a lamer sus botas.
A corto plazo, le sugiero a los sumisos que cuando estén con una dómino no profesional, antes que nada, se hagan a la idea de que el podría ser un poco menos "dios malvada" y un poco más "hombre".
Más importante, tienes que resolver eso una vez que estés con el. Y eso requiere mucha observación, intuición y capacidad de comprender a la gente.
He descubierto que las parejas más asombrosas que he tenido han sido aquellas que podían observarme a mí, a mis reacciones, y descubrir que era lo que me encendía y me llevaba a hacer lo que les hacía.
Más frecuentemente, estos hombres eran totalmente vanilla, o sumisos con muy poca experiencia. Mi teoría es que cuanto más un hombre fantasea con la dominación sin realizarla (o ve profesionales, o lee ficción, o mira películas - todas las cuales perpetúan la dominación desde la fantasía, no desde la realidad), más probable es que se someta a la fantasía dentro de su mente y caiga dentro del modo "sumiso típico", completamente aburrido y que no me da absolutamente nada de lo que necesito.
A través de los años he aprendido que a veces los sumisos no pueden evitar ser de esa forma, y tanto como desean complacerme, es su fantasía someterse de esa forma. Está bien.
Está bien si él puede darse cuenta, y esforzarse en hacer realidad mis necesidades, que también tengo. Y puede que mis necesidades no sean sólo las que el desea que sean (por ejemplo, un hombre con una lengua hábil, un hombre sin límites, un hombre devoto).
Quiero un hombre que me haga sentir ciertas cosas. Si no es así, sólo estoy dominando para él, una y otra vez.
Seguro, en un mundo perfecto, yo tendría un sumiso que sólo quisiera complacerme, a mi manera. Ya lo he experimentado; es increíble e intenso, y tan incondicional. Me malcría.
Pero en realidad, estoy compitiendo con cualquier tipo de pre-programación que el haya tenido con sus propias fantasías. En realidad, nuestra relación D/s se transforma en una serie de las cosas que yo hago por él, las cosas que él hace por mí, y lo que ambos hacemos y ambos disfrutamos.
Si un sumiso realmente quiere complacerme, sólo a mí y no a sus fantasías, entonces es capaz de descartar todas las fantasías que haya tenido alguna vez relacionadas con lo que la sumisión significa para él.
Esto no es tan fácil como parece. Imagino sumisos leyendo esto y diciendo "Oh, podría hacer esto en dos segundos para ti, Amo". Pero tienes que imaginar una sumisión tan EXTERNA a ti que es una clase de sumisión tan DIFERENTE como puede serlo no someterse. Esto es, imagina dejar la sumisión por mí. Permanentemente.
En cambio, tomemos la opción realista. Comprende que cada hombre que te domina tiene sus propias necesidades, y date cuenta de que no tienes idea de cuáles son, e intenta descubrirlas. Haz preguntas. Sobretodo, observa y presta atención. Se intuitivo.
Este es el talento más grande que un sumiso puede tener. Con ese talento, el podrá complacer a cualquier hombre con su sumisión.
domingo, 22 de junio de 2014
BDSM - PREMISAS INDISPENSABLES
1. El interés en experimentar un encuentro de dominio-sumisión es variado.
En la conducta humana está perfectamente diferenciada una fantasía y una realidad. Con frecuencia éstas no son iguales. Un individuo puede fantasear toda su vida con querer ser dominado pero jamás llega a tener la necesidad de experimentarlo.
Por el contrario, algunos individuos sienten intensas ganas de hacerlo y empiezan a buscar realizar sus fantasías. Tal vez lleguen a contactar a posibles candidatos o solo se conformen con tener conversaciones por chat.
Otros pueden llegar a tener una sola experiencia y con eso satisfacer su curiosidad, y tal vez, algunos lo hagan más de una vez o lo conviertan en un estilo de vida.
2. El dominio total es inexistente. La afirmación de que en una relación de dominio-sumisión se puede imponer de forma unilateral la voluntad de uno sobre otro, es más romántica que real. Y no tanto porque el sumiso no lo desee, sino porque una relación así es materialmente insostenible.
El comportamiento humano es complejo y diverso, cada persona tiene un estilo de vida, parafilias, experiencias, expectativas, etc. esto invalida la afirmación de que un dominante y un sumiso siempre buscan lo mismo.
Lo que si es posible, es que con el tiempo, una pareja puede ir conformando una idea particular de lo que ambos necesitan. Esto, del modo que se mire, es un proceso consensuado en el sentido de que el comportamiento de uno, está influido por la respuesta del otro.
3. Tanto una experiencia como una relación son procesos que requieren de consenso, tácito o expreso. Aun cuando un sumiso permanece en silencio, está comunicando algo, un dominante inteligente puede detectar los gustos del sumiso aun cuando éste no lo exprese verbalmente. Cada pareja de manera explícita o implícita va construyendo o destruyendo su relación de dominio-sumisión.
Puede afirmarse que solo el consenso entre dominador y dominado permitirá establecer una relación estable entre ellos. Asimismo, que el mejor dominador es aquel que, sin perder su papel de controlador, indaga sobre las características y expectativas del sumiso, y de la misma forma, le hace saber las propias.
sábado, 21 de junio de 2014
Cum control, maravilloso...
BDSM - NIVEL TRES. El control físico y mental.
El dominante decide el tipo de prácticas que se realicen, pero en función de la expectativa del sometido.
Al sumiso le resulta imposible el gozo si su dominador no lo obtiene.
Los encuentros requieren cierta preparación y su duración es notablemente mayor que un encuentro común, tanto que ya puede hablarse de una sesión, porque implica una planeación.
En este nivel hay un incremento en el morbo por experimentar lo prohibido, normalmente las parejas inician con ciertas prácticas, pero pronto empiezan a incluir otras, sin embargo siguen considerándolas como complemento importante en su vida sexual. Un buen ejemplo de este nivel es el mostrado en la película nueve y media semanas.
En esta etapa, los practicantes de Dominio-sumisión, encuentran en ella un campo exploratorio y de autoconocimiento.
Se descubre que el sometimiento, el dolor, la humillación y otras actividades sado serviles, provocan la liberación de grandes cantidades de endorfinas que hacen que el organismo experimenta sensaciones intensas y trastornantes.
Esto funciona muy parecido a lo que experimentan los fans de los deportes extremos, o quienes en un parque de diversiones se sienten atraídos por la montaña rusa.
Otro elemento presente de manera invariable y permanente, es la necesidad de hacer explicito el control, para el dominante ejercerlo, para el sumiso, recibirlo.
También se percibe a la Incertidumbre, como un factor altamente excitante, el no saber lo que sigue, genera una tensión placentera.
Hay curiosidad exacerbada por un deseo exploratorio, que dicho sea de paso, fue el elemento crucial en la evolución del homo sapiens. Por esto es tan común la práctica de vendar los ojos al sumiso.
El ponerse en manos de alguien, no saber lo que sigue, pero mantener la seguridad de que finalmente no serán lastimadas mas allá de lo acordado, es una de las experiencias mas intensas en las practicas de dominio y sumisión.
Aquí, las prácticas dejan de ser light y pasan a un nivel mas intenso pero controlado.
Humillaciones permanentes, Spank, lluvia dorada, escupitajos, lamer botas y axilas, ataduras elaboradas, uso de látigo, control a distancia, etc. se vuelven cotidianas.
Tanto el dominador como el sometido exacerban sus roles, adoptan sus papeles más allá del tiempo que duran los encuentros, tanto previamente como posterior a ellos. Esto puede suceder por horas o días pero siempre trasciende el momento del encuentro como tal.
En este nivel, los participantes se interesan por indagar más del tema, ingresan a grupos y sitios afines, buscan otros interesados, contactan encuentros en línea o en vivo;, y cuando son responsables, también se informan sobre los riesgos posibles y métodos recomendados.
Muchos individuos realizan este tipo de prácticas solo por razones de curiosidad y de experimentación, o por tener parejas que les facilitan el acercamiento.
Luego de que su curiosidad ha sido satisfecha o que cambian de pareja, regresan a las prácticas usuales.
jueves, 19 de junio de 2014
BDSM - NIVEL DOS, sexo con dominio
El control no es solamente físico, se traslada parcialmente al plano emocional, la relación incluye algunas prácticas light de control a través de ordenar ciertas acciones complacientes no convencionales.
En este nivel solo se aplican algunas prácticas de dominio y se circunscriben al momento de la práctica sexual, la cual dura más que un encuentro normal.
La pareja tiene claro un rol específico para cada participante, y cada uno desarrolla una actitud acorde a su rol.
Aunque en este nivel el aspecto sexual sigue siendo prioritario, también empieza a estar presente el elemento mental. El sumiso otorga a su dominador un valor especial y acepta que ante él debe comportarse complaciente.
Una parte de su propio gozo está basado en hacer que su dominador disfrute con su entrega.
Su deseo de complacer lo lleva a experimentar actividades que en otras condiciones le resultaban insoportablemente humillantes, dolorosas o repugnantes, pero que, al ser disfrutadas por su pareja, dejan de serlo para convertirse en estimulantes.
Lamer pies, recibir nalgadas o que le hablen con palabras obscenas son algunas prácticas que comúnmente se aceptan en este nivel.
miércoles, 18 de junio de 2014
Qué tipo de Amo desea un esclavo?...
¿Existen realmente esos Amos?
Existen. Pero para ser un buen amo no basta con ser dominante o estricto, el buen Amo no es el que obliga a su esclavo a hacer lo que no quiere sino el que consigue que supere los limites de aquello que si quiere.
Un ejemplo, no todos los esclavos aceptan ser cruzados con un animal. Muchos se resisten a aceptar que una criatura irracional sea superior a ti.
Es misión del Amo doblegar la mente y la resistencia del esclavo hasta que este acepte que el animal es también su Amo en un cierto nivel y que debe someterse a sus deseos.
¿Y si el Amo desea que su esclavo se entregue a todos los machos que mande exponiendo todos sus agujeros? El esclavo ha de aceptarlo puesto que su Amo sabe hasta que punto el esclavo esta sometido a su voluntad. Los agujeros del esclavo son de exclusiva propiedad de su Amo y puede hacer con ellos lo que se le antoje.
Muchas veces se oye hablar de las marcas de posesión. Una marca es algo más o menos fijo que denota la absoluta entrega al Amo. La primera vez que un esclavo es follado por su Amo puede ser marcado, simbólicamente, si el Amo orina en el interior de su ojete. El esclavo entenderá que su nuevo Amo le considera de su propiedad y debe estar preparado a recibir sus indicaciones.
Una marca mas duradera es el tatuaje y las mas definitiva es el hierro de marcar aunque ambas deben ser realizadas por profesionales.
El mejor sitio para una marca es en el culo para que todo Amo que se lo folle vea que ya tiene un dueño y que gracias a su cortesía puede disfrutar del esclavo.
¿Sabéis cual es el momento de máxima entrega a vuestro Amo? Dejando que vuestro cuerpo sea usado por cuantos machos el Amo considere necesario hasta el agotamiento y después... después el Amo ha de ser e ultimo en follaros.
La esclavitud es una entrega, pero ha de ser convencida y aceptada, un esclavo que duda no es buen esclavo. Al mismo tiempo, un Amo excesivamente cruel no es un buen Amo, salvo, naturalmente, que sea un Amo sádico y un esclavo masoquista.
Colfax
La polla del Amo
Para un esclavo no hay parte del cuerpo más preciosa que la polla de su Amo.
Es el órgano que hay que venerar y aceptar como el instrumento de tu placer y el suyo, debe tratársela con el máximo cuidado.
Solo el Amo decide cuando debe parar el esclavo en lamer su tronco, también decide si correrse en garganta o poner su culo bien abierto para ser follado al máximo.
Los huevos deben ser objeto de especial atención. Se les debe lamer con cuidado para no hacerle daño. El Amo puede retorcerte los tuyos pero tú no puedes dañar los suyos. Debes vaciárselos al máximo en cada sesión para que quede satisfecho de tu labor y, si te da permiso, puedes correrte.
A veces un Amo se acaricia su polla mientras su esclavo es follado por otros Amos. La mayor tortura del esclavo es no sentir el rabo de su Amo en su interior ni poderlo chupar, sino que ha de aceptar ser el objeto de deseo de otros machos.
Todos deseamos Amos pollones con rabos de mas de 20 cms aunque lo ideal no es el tamaño sino el aguante. Un rabo de 18 cms pero con mucho aguante es preferible a una polla gigante de 22 cms que se corra enseguida.
El esclavo ha de desear que su Amo lo folle a diario pero no puede pedirlo. Si es preciso puede suplicar, ponerse de rodillas, lamerle los pies, cualquier cosa hasta que su Amo se digne llenar su ansia y su deseo.
Pero puede que lo someta a la tortura de tenerlo atado a algún sitio mientras contempla con desesperación que el rabo de su Amo se folla a otros esclavos y para satisfacer ese ansia es capaz de ofrecer sus agujeros a cualquiera que quiera usarlos para mayor placer de su Amo.
Y lo mejor de todo. Debe aceptar ser fotografiado o filmado en tan humillante estado para que su Amo pueda disfrutar en privado de dichas sesiones, incluso aceptando que su Amo lo cuelgue en Internet para disfrute de otros Amos.
Se ha dicho siempre que no puede haber mayor sometimiento que ser vendido o alquilado a otros para el mayor beneficio del Amo, el esclavo debe aceptarlo y procurar dar el máximo placer para que su Amo no quede mal. El esclavo ahí no tiene sentimientos ni escrúpulos, su Amo sabe lo que mas le conviene.
Para eso es su esclavo.











