Los roles sexuales gay
En el título, la palabra introducción tiene un doble
sentido: El primero, que este artículo forma parte de una serie de cuatro
textos que tratan sobre los distintos roles sexuales que adoptan los gay en el
mundo virtual o en la cama. El segundo sentido del título, es que en estos
roles juega un papel preponderante, precisamente, la introducción del pene, ya que se llama activo al que penetra y pasivo al que es penetrado. En el sexo oral, el activo pone su pene en la boca del
pasivo o su lengua en el culo del mismo. El versátil es aquel que puede ser
activo y/o pasivo de acuerdo con la situación.
La pregunta del millón para los gay es ¿sos activo o
pasivo? Es la primera cuestión que aparece cuando se inicia una conversación
virtual. Así suele ser el diálogo en el deshumanizado mundo del chat: - hola -
hola - ¿cómo estás? - bien ¿y vos? - bien. - ¿sos activo o pasivo? A veces se
disfraza la pregunta diciendo - ¿vos qué onda? ó - ¿qué te gusta? Esas frases
se repiten a cada segundo, en los miles de canales de chat gay del mundo, que
son los más utilizados.
También es lo primero que los gays intentan averiguar
de los otros cuando entran a las líneas de contacto telefónico. Además, es la
mayor intriga de los familiares y
amigos heterosexuales de un gay cuando se enteran de que el muchacho
prefiere las tarariras en lugar de las almejas, casi siempre esperando que les
responda que es activo, para quedarse más tranquilos y dejar de imaginarse
mentalmente a su pariente o amigo cuando se la dan por atrás.
Antes de la era Internet, cuando se conocía gente en
el boliche gay o en la calle, no se le preguntaba al otro si era activo o
pasivo. Generalmente, cuando llegaba el momento de ir a la cama, se ponían las
cartas sobre la mesa y las preferencias sexuales afloraban espontáneamente.
Descubrían juntos la forma de intercambiar placeres mutuos. Había expectativas,
curiosidad, fantasías, suspenso y sorpresas que se resolvían en la cama. Como
la mayoría de los gay en la práctica tienen posibilidad de ser versátiles, lo
peor que les podía pasar era tener que colocarse por un rato en un rol que no
era su favorito, pero no dejaban de pasarla bien. Después de todo, las caricias, los abrazos, los besos, no son ni activos
ni pasivos y constituyen una parte muy importante de la relación sexual.
Actualmente, la tecnología permite el anonimato
absoluto. Un gay ya no se contacta con otro gay sino con un activo o un pasivo.
No busca a su alma gemela, sino al que tenga 19 x 5. Mediante el chat o el
teléfono, se intercambian fotos de sus pijas y culos o se miran en bolas por la
webcam. En el caso de efectuarse un encuentro más allá de la virtualidad, la
intimidad genital del otro ya es conocida. Sin embargo, siguen ocurriendo
sorpresas, porque en los mundos virtuales se miente muchísimo, descaradamente.
Cuando alguien dice por chat que es activo, pasivo o
versátil, puede estar queriendo decir muchas cosas. Sin embargo, muchos gay son
tajantes y si el otro se define acorde a un rol que no les interesa, dejan de
hablar con esa persona y pasan al siguiente. Por otra parte, activo o pasivo no
es lo mismo que masculino o afeminado, aunque algunos crean que es así. Todavía
se escucha decir por ahí la burrada de que el activo es el que hace de hombre y
el pasivo el que hace de mujer. Si hay sexo entre dos hombres, es una relación homosexual, no hay ninguna
mujer presente. Además, hay maricas activos y chongos pasivos.
Definirse como activo, pasivo o versátil, ¿es una
máscara, una fantasía, una postura, una imagen, un simulacro, un verso, una
estrategia, una limitación, una actitud, una identidad o un juego?