Para aquellos que venimos pateando desde hace algunos años las redes,
es fácil que notemos las diferencias de aquellos principios a las
situaciones que vivimos actualmente. Si dijera que el paso del tiempo ha
ido en detrimento de la calidad, creo que todos coincidiríamos en este
aspecto.
La entrada masiva de nuevos usuarios, muchos de ellos
confundidos en los más básicos conceptos, el acceso a la información de
personas que buscan "otro tipo de sexo" y a los que les resulta sencillo
camuflar sus intenciones con un par de textos aprendidos y un poco de
verborrea, están minando los grupos temáticos de las redes.
Por otra parte, la desunión entre los grupos, la indiferencia de los
administradores y la falta de compromiso de los propios usuarios (en
muchos casos, para que no se vea el trasfondo real en una expresión
abierta), ayudan a que esos grupos, que deberían ser puntos de encuentro
y lugares de ayuda para la gente que de verdad quiere comenzar su
andadura, desde la comodidad que nos ofrece el poder hacerlo a través de
internet y la seguridad también, porque no... para estas personas que
se acercan, que de otra forma, quizás nunca lo hubieran hecho.
Pero hablemos un poco de la palabra compromiso y sobre ella quiero hacer especial hincapié.
Parece que la mayoría de los usuarios de las redes sociales, entienden
que los grupos y las redes, están ahí porque sí... es sólo entrar y ya
estas donde quieres, protegidos por el velo del anonimato, y en multitud
de ocasiones, autoproclamados Amos o sumisos...
Exigimos todo un
espectro de derechos y respeto a nuestra persona y nuestro rol, sin
ofrecer a cambio una aportación, que por mínima que pudiera parecer, si
se hiciera por parte de todos, ayudaría a que estos grupos pudieran
funcionar de mejor manera.
Para la mayoría, los grupos temáticos,
son sitios para entrar a ver si pillamos al primer sumiso o Amo que se
ponga a tiro, o encontrar sexo fácil sin salir de casa.
La mayoría, no pensamos el trabajo, la constancia, el esfuerzo que supone crear y mantener esas grupos.
Por otra parte, los administradores, en muchas ocasiones cansados de
tener que bregar con personas irreflexivas, pierden la ilusión y las
ganas, a la vez que otros muchos, aspiran al estatus, por el mero hecho
de resaltar entre los demás y de esta forma optar a las mejores posibles
relaciones.
Y el compromiso se pierde, se desvirtúa, y en lo que
en mi opinión debería ser la principal labor de estas personas,
responsables de los grupos temáticos, se diluye en un montón de
expulsiones y frases en algunas ocasiones prepotentes y fuera de lugar.
Y los grupos a su vez, se convierten en tablones de anuncios, donde de lo que menos se habla, es de BDSM, cuero o fetiches.
He dicho, hágase justicia…