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viernes, 7 de marzo de 2014
10 trucos para ligar en webs de contactos gay
Basándome en mi propia experiencia personal, aquí te dejo 10 útiles consejos que pueden ayudarte a sacarle mayor partido a los perfiles y conseguir citas con mayor facilidad.
1. Sé claro, conciso y directo. Llevar la iniciativa, tener actitud y exponer sinceramente qué buscas ayuda mucho a que los otros usuarios sepan si van a coincidir contigo o no. Ve al grano, no marees la perdiz a los demás si no quieres que te hagan a ti lo mismo. Si estás buscando sexo y lo tienes claro no entres preguntando qué busca el otro. Expón qué quieres desde el principio y sé valiente; te ahorrarás muchos dramas posteriores.
2. Además de fotos enseñando el torso desnudo u otras partes de tu anatomía, incluye también algunas donde se te vea bien la cara, practicando actividades de ocio, haciendo ejercicio, en algún viaje… que despierten el interés más allá de lo evidentemente sexual. Y si no quieres mostrar la cara públicamente, ponla en privado. Pero si quieres que confíen en ti, muéstrate.
3. Ante la duda de si el chico es o no el de las fotos, que te mande vídeos o fotos hechos al momento o, mejor aún, que te ponga la cam. Hoy en día todo el mundo tiene opciones de mostrarse en vivo y el que se resiste suele ser porque algo esconde.
4. Especifica en tu perfil todo cuanto puedas, tu rol, tus gustos, aficiones, edad, el tamaño de tu miembro pero también puedes dejar algo para la sorpresa, aunque cuanto más expliques de ti mayor atracción ejercerás sobre los demás.
5. Si estás buscando pareja estable, empieza por conocer gente, tener citas. No es tan complicado como parece y no todo el mundo busca sexo a saco en las webs de contactos. Pero también sé abierto de mente. Muchas relaciones han comenzado después de un buen primer polvo.
6. Piensa qué buscas tú en otros perfiles, en qué te fijas y sé consciente de que seguramente a los demás usuarios les atraigan elementos similares. Resumiendo, añade en tu perfil lo que te gustaría ver de otros.
7. La belleza es mucho subjetiva de lo que parece y el mundo gay tiene una variedad de gustos amplísima más allá del estereotipo del rubio californiano cachas. Osos, niñatos, musculados, malotes, hipsters, geeks, emos… hay tantos tipos de hombres como tribus urbanas, edades y razas. Analiza qué tienes que ofrecer y potencia lo mejor de ti. Y lo que no te guste, trabaja, en la medida de lo posible para mejorarlo.
8. Cambia las fotos de vez en cuando. Sobre todo la principal. Y más si has empezado a cuidarte más, a mejorar tu estilo, a verte mejor. Quererse a uno mismo es primordial para desprender follabilidad, pero evolucionar a todos los niveles ayuda bastante a conseguir esa confianza.
9. Sal de caza. Sí, no esperes a que vengan a buscarte, mueve el culo y encuentra tú también chicos que se ajusten a lo que te gusta. Las cosas no caen del cielo con tanta facilidad, hay que esmerarse. Las opciones de búsqueda de las webs suelen estar muy bien diseñadas, así que dales uso; para eso están. No te quedes únicamente con los “conectados”. Hay vida más allá de eso.
10. Disfruta. Es la clave de todo cuanto hagas. Si buscas sexo, intenta que fluya la energía. Si quieres amigos, busca planes divertidos; si te apetece sentar la cabeza, empieza tranquilo, conociendo al otro y viendo si surge la magia. Porque la química hace saltar chispas, pero para que el corazón lata se necesita una conexión especial.
@Atzur
lunes, 3 de marzo de 2014
Errores fatales que podemos cometer durante el sexo
1. Vas directo al grano. Es tan incómodo que un tipo al cual le abres la puerta de tu casa a los cinco minutos ya este encima de ti, totalmente desnudo. Es cierto que muchas veces ‘va a lo que va’ pero de todas formas existe un pequeño preámbulo para cada ocasión.
2. Besas como si fueras a comer pasta. Esos besos succionadores, que van acompañados de abundante saliva y aparte con mordiscos incluidos… que asco.
3. Tocas el pene con demasiada brusquedad. Peor aún si lo muerdes. La verga está hecha para “trabajo duro” pero es rico cuando recibes cariño.
4. Muerdes los pezones estilo piraña. Es excitante cuando te dan una pequeña mordida en el pezón, pero morder con los peces carnívoros del amazonas, ya es una situación muy pesada.
5. Haces chupones en la piel. Este es uno de los mayores fastidios que nos puede pasar. Los chicos confianzudos que nos dejan marcados como si fuéramos de su propiedad.
6. Los malos olores del cuerpo. OMG! Encontrarse con un chico para coger de lo más rico y que este te salga con que no sea aseado el cuerpo. Que porquería.
7. Intentas meter los dedos en el ano antes de que esté dilatado. El dolor que se siente es horrible, se encuentra catalogado como uno de los dolores más infernales y que te lo hagan durante el acto, da para decir ‘stop, no sigas más’.
8. Hacerse el idiota con el condón y no colocárselo. Si llegado el caso te resulta un tipo con esta imbecilidad, frénalo de una, recuerda que primero está tu salud.
9. Eyacular en la boca sin preguntar. No todos los hombres estamos dispuesto a tragar. Así que es primordial decir que lo van hacer antes de venirse.
10. Por ultimo sacar fotografías o filmar la relación. En este punto hay que ser muy cuidadoso, las fotografías y vídeos son posesiones muy peligrosas en las manos del hombre equivocado.
Así como estos diez puntos fatales existen muchos más que tú nos puedes narrar aquí debajo en los comentarios… Dale apúntate con algún error que hayas cometido o que hayas vivido.
- Jorge
martes, 25 de febrero de 2014
Sacrificando libertad, comodidad y orgullo...
1. Libertad
2. Comodidad
3. Orgullo
Quitar la libertad significa que elimino su capacidad de moverse, o restrinjo uno más de sus sentidos. Tal vez no permito que vea, o que hable. Definitivamente no dejo que se mueva - en absoluto-.
Quitar la comodidad significa básicamente inflingir dolor. Varios niveles de dolor, por supuesto - no soy un sádico profundo. El nivel de dolor que infrinjo está directamente relacionado con el nivel de dolor que se requiere para que él esté “incómodo”. En otras palabras, no azotar duramente a alguien que se estremece a nivel masivo con un bonito y fuerte mordisco en la clavícula o en la parte interior del muslo. En diferentes hombres funcionan diferentes tipos de dolor...y yo encuentro cual y cuanto es la cantidad justa para que él lo sienta, y sienta lo que le estoy haciendo.
Quitar el orgullo significa hacer que se sienta desamparado, vulnerable, débil, o asustado.
Ahora, mirando estas tres cosas, he aprendido que algunos hombres pueden tolerar alguna de las tres mejor que otros. Me intriga hasta el infinito como los sumisos y no sumisos (por ejemplo, víctimas inocentes) ven cada una de estas cosas en el medio de una escena es frecuente que de a escoger a mi víctima su próximo tormento - cuál es peor, perder uno de sus sentidos, sufrir dolor?. Preferirías perder tu orgullo a quedar desamparado?. Vale la pena el dolor con tal de salvar tu ego?
Estos son pequeños momentos excitantes en los que me gusta observar, deseo estar dentro de su cabeza para ver como evalúa el precio de su orgullo contra las sensaciones de miedo, o viceversa.
Me gustaría que los sumisos me dijeran sus pensamientos sobre estos tres tormentos.
Para ser justo, profundizaré un poco más sobre las tres, y sobre lo que me provocan. Y, por supuesto, me gustaría oír de otros Amos cual de estas les excita más, y si alguna de las tres no les provoca nada en absoluto.
En un sentido amplio, el deseo de sacrificarse en cualquiera de las tres mencionadas es lo principal en mi lista. Básicamente, saber que él se somete a algo que no le gusta, sólo para que yo me excite, es lo que realmente hace la diferencia para mí. Todo lo que viene después es casi irrelevante - pero yo obtengo muchísimo placer llevándolo a esos terrenos, y asegurándome de que su sacrificio es un sacrificio real.
Dentro de la escena, me excita muchísimo ver como reacciona y maneja mis tormentos, y ver cómo reacciona con mi evidente placer al torturarlo. Sí, lo disfruto mucho. Nada me entusiasma más.
La libertad, por supuesto, es mi más grande perversión dentro de la perversión. Ver cómo reacciona a las cuerdas cuando son ajustadas, o a una mordaza siendo puesto en su boca. Ver como lidia con la realidad de que allí estoy yo.
Además, pienso que los hombres se ven “bien” atados. La restricción es sexy. Puede que tenga que ver con cuanto adoro observar las luchas. Especialmente las luchas sin sentido. Adoro sentarme y proferir una risita siniestra, diciendo "es inútil que te resistas".
Y también está el dolor. Quitarle la posibilidad de que se siente cómodamente. Hacer que soporte cosas que su cuerpo le grita que NO acepte más. Más que nada, creo que amo las reacciones físicas cuando se sufre dolor, la lucha, la mirada suplicante, los gemidos. La forma en que se retuerce en vano, tratando instintivamente de escaparse.
Por supuesto, lo más trágico e interesante de todo - el precioso ego masculino. Creo, y esto es una especulación, que sacrificar el orgullo está entre las cosas más difíciles de hacer para un hombre, aún por el Amo que más le importa. Todo en su educación le indica que no lo haga. Esto es lo que hace a este regalo tan especial. He visto hombres optar por niveles de dolor diez veces superiores sólo para evitar tener que arrastrarse por el suelo y lamer mis botas. He visto hombres aterrorizados de ponerse un par de pantys por miedo a lo que pudieran sentir.
Quizás esta es la causa por la que este tipo de sumisión es tan dulce. Una vez que él está allí, es tan vulnerable. Como un niño. Es como si la dura capa exterior se hubiera roto, y lo que quedara fuera un niño tembloroso y aterrorizado. Rasgo su piel y juego delicadamente con sus partes más preciosas, y él tiembla, se estremece, y lo acepta.
Sin embargo, aún hay mucho más. Una de las razones por las que paso un mal momento escribiendo artículos como este es que me siento escribiendo breves notas sobre algo que merecería novelas enteras. Estas son sólo tres, por supuesto, de las categorías principales del juego a las que me veo volver una y otra vez. Agradezco las respuestas de cualquier tipo.
